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Alma Chiclayo
jueves, 27 de octubre de 2011
Como implicar a los jóvenes en la luha contra el VIH
lunes, 1 de agosto de 2011
Sida: Circuncisión en adultos reduce el riesgo de contagio
lunes, 9 de mayo de 2011
Noticias de Truvada...
Interrumpen pastilla ante ineficiencia en el tratamiento contra el VIHEn África se descubrió que las mujeres que tomaban Truvada no estaban más protegidas que quienes tomaban una píldora inactiva (placebo), a pesar de que anteriormente se había comprobado su efectividad en hombres homosexuales.
Madrid.- Truvada estaba llamada a ser la nueva esperanza en la prevención del VIH, pero los nuevos resultados de un ensayo con mujeres africanas han vuelto a devolver la lucha contra el Sida al terreno del realismo.
Esta pastilla (que combina dos fármacos antirretrovirales, tenofovir y emtricitabina) se había probado con éxito en varones homosexuales como tratamiento profiláctico. Es decir, para prevenir el contagio antes de la exposición el virus (lo que se conoce como profilaxis preexposición, PrEP).
Sin embargo, un trabajo similar que se estaba llevando a cabo con prostitutas en Sudáfrica, Kenia y Tanzania, ha sido interrumpido antes de tiempo tras comprobarse que las mujeres que estaban tomando la pastilla no estaban más protegidas que quienes tomaban una píldora inactiva (un placebo).
Las mujeres debían tomar Truvada una vez al día para comprobar si el coctel de antirretrovirales funciona a modo de prevención (pese a que este tipo de ensayos también insiste en la necesidad de mantener sexo con protección a sus participantes).
Sin embargo, un análisis interino de los resultados demostró que las mujeres que estaban tomando Truvada se infectaban del VIH en la misma proporción que el grupo control, lo que demostraba que la profilaxis no estaba funcionando como se esperaba.
'Frustrantes y sorprendentes
Como ha reconocido en declaraciones al diario 'The New York Times' Anthony Fauci, máximo responsable de enfermedades infecciosas en EU, "los resultados son frustrantes y sorprendentes".
Sorprendentes porque, dados los buenos resultados de Truvada en la población masculina homosexual, no se esperaba este fiasco.
Ahora toca analizar los motivos, reconocen los promotores del ensayo. Por un lado, no descartan que las participantes no cumpliesen adecuadamente el tratamiento debido a las molestias y a sus efectos secundarios. Por otro, reconocen que deben indagar a partir de ahora en las posibles diferencias biológicas entre hombres y mujeres.
Es posible, explican, que los tejidos implicados en las relaciones sexuales en hombres y mujeres sean diferentes fisiológicamente y retengan diferentes concentraciones de VIH; lo que explicaría porqué el tratamiento es capaz de bloquear la infección en varones, pero no en mujeres. Los promotores del ensayo también deberán averiguar porqué las pacientes que tomaban Truvada se quedaron embarazadas en mayor proporción que el grupo control (posiblemente, sugieren, por interacciones con los anticonceptivos).
"Quedan muchas preguntas por responder", ha admitido Fauci, quien defiende que estos datos por sí solos no bastan para tirar la toalla de la prevención en mujeres. De hecho, dos estudios más sobre profilaxis pre-exposición siguen en marcha en África en estos momentos y sus resultados tardarán todavía otros dos años en conocerse.
Fuente: El Mundo.es
jueves, 3 de marzo de 2011
OPINIÓN DE LUIS MANUEL ARELLANO. Descalificar la historia*
Por ello resulta inaceptable que el actual titular del Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH/Sida (Censida), José Antonio Izazola, haya intentado acallar un importante esfuerzo para recuperar la memoria colectiva de ese movimiento social y cultural que, sin duda, modificó al país.
El singular comportamiento de Izazola no resulta sorpresivo. Su carácter irascible es bien sabido desde hace mucho tiempo. El caso que nos ocupa es interesante porque lo dibuja, de puño y letra, como el menos afortunado director que haya tenido el Censida hasta la fecha.
El 1 de julio de 2010, Izazola envió el oficio DG/1255//10 al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación en donde da respuesta a la petición formulada por esa institución mediante el oficio DEDyCS/41/10, para que emita una evaluación de la investigación “Memoria de la lucha contra el VIH en México”, que bajo los auspicios del Conapred realizó un equipo de historiadores bajo la coordinación de Miguel García Murcia.
En su respuesta, sin embargo, Izazola descalifica la investigación y descalifica al activista en VIH/sida formado como historiador. Lo hace con dureza. Con deseos de dañar. Busca desacreditarlo. No da concesiones ni siquiera al hecho mismo de que Conapred hubiera aprobado la investigación y la hubiera subido a su sitio web. El director del Censida segura que el estudio fue elaborado de manera superficial y que la lectura que presenta de los datos epidemiológicos es imprecisa. Incluso siembra la sospecha sobre la integridad de García Murcia, al establecer que por sus convicciones tendría “una intención distinta a la de divulgar”.
Izazola también desestima la opinión de los 14 entrevistados que incluye el libro, a pesar de que fueron protagonistas del movimiento social creado por el VIH/sida entre 1983 y principios de 1990. Para el responsable de aplicar la normatividad contra el sida en el sector salud, las críticas de esos activistas podrían generar un ambiente de confrontación con otras organizaciones civiles. El director del Censida pasa por alto que 8 de los 14 entrevistados han sido representantes colegiados de la sociedad civil en varios consejos estatales pero también en el Consejo nacional.
Los activistas descalificados son: Alejandro Brito Lemus, Arturo Díaz Betancourt, Franz Mom, Isidro García Bañuelos, Juan Jacobo Hernández, Lizbeth Castilla Povedano, Luis González de Alba, María Elena Ramos Rodríguez, María Isabel Ursúa Ponce, Rodolfo Ruiz Villaseñor, Sandra Peniche Quintal, Silvia Panebianco Labbé y Xabier Lizarraga Cruchaga.
El oficio de respuesta a Conapred fue elaborado a nombre del Censida, que carece de facultades para dictaminar estudios históricos y está obligada a “fomentar la participación de la sociedad civil”.
El filósofo Fernando Savater ha dicho que la capacidad de elegir y hasta de inventar acciones es un dispositivo al servicio de la vida. Por lo visto, José Antonio Izazola ya decidió de qué lado quedará registrado en esa historia dispersa, múltiple y subjetiva que tanto le incomoda en la lucha contra el VIH/sida.
jueves, 16 de septiembre de 2010
PROFILAXIS POST-EXPOSICION (PPE)
En la consulta nacional que se hizo en Julio del 2010 con respecto a los temas de la propuesta de la X RONDA, a la cual nuestro país postula, se tocó un tema importante y que para muchos de nosotros es desconocido hasta la actualidad, y es el Tratamiento Post Exposición Al VIH, la propuesta que se desarrolla en ella respecto a este tema es simple, la socialización del mismo entre nuestras comunidades, así como la creación de un protocolo para el acceso a él, en los casos que se prescriban en dicho protocolo. Así que como resultado y compromiso a este evento les envío la información mínima necesaria de lo que es el PPL.
La PEP es de uso estándar desde 1996 en trabajadores del área de la salud que se exponen al VIH. Los trabajadores comienzan a tomar medicamentos unas pocas horas después de haberse expuesto. Generalmente la exposición se debe a un pinchazo accidental con una aguja que contiene sangre infectada con el VIH. La PEP ha reducido el grado de infección con el VIH en exposiciones ocupacionales, en un 79%. Sin embargo, algunos trabajadores posiblemente se infectarán con el VIH aunque usen PEP.
En 2005 el Centro para el Mando de Enfermedades (CDC) ha revisado la información sobre PEP. Han decidido que debe ser disponible también en situaciones que no estén relacionadas con el trabajo. La gente puede exponerse al tener prácticas sexuales sin protección, en casos de ruptura de un condón durante las relaciones sexuales, o al compartir agujas para inyectarse drogas. En un estudio de PEP de 400 casos de una posible exposición sexual al VIH, ni una sola persona se infectó con el VIH.
Los medicamentos producen efectos secundarios. Aproximadamente el 40% de los trabajadores no completó su régimen de PEP debido a los efectos secundarios. A pesar de estas preocupaciones, hay gran interés en el uso de PEP para exposiciones no ocupacionales. La mayoría de los programas incluye consejería para informar y alentar a las personas a evitar la exposición al VIH.
La PEP debe iniciarse lo más pronto posible después de haberse expuesto al VIH. Los medicamentos dependen del tipo de exposición. Las siguientes situaciones son consideradas serias o graves:
• La sangre entra en contacto con cortaduras o lesiones en la piel.
• Se podía ver sangre en la aguja con la que la persona se pinchó.
• Exposición a sangre de una persona con una carga viral alta (mucha cantidad de virus en la sangre).
Los efectos secundarios más comunes de la PEP son náuseas y sensación de malestar. Otros posibles efectos secundarios incluyen dolores de cabeza, fatiga, vómitos, y diarrea. Para mayor información, vea las hojas informativas sobre los ARVs individuales.
Los materiales considerados con potencial de infectar son: sangre, tejidos, secreciones genitales incluido el semen, líquidos pericárdico, pleural, peritoneal, cefalorraquídeo, amniótico, sinovial o fluidos con sangre visible.


